Acuicultura: Proceso, potencial y retos para su desarrollo

La acuicultura o acuacultura es el conjunto de actividades técnicas y conocimientos de crianza de especies acuáticas, tanto vegetales como animales, según lo define la FAO. Se trata de una importante actividad económica de producción de alimentos; materias primas de uso industrial y farmacéutico; y de producción de organismos vivos para la reproducción, repoblación u ornamentación.

Especies que se pueden cultivar en la acuicultura

Las especies cultivadas son diversas y van desde microorganismos hasta seres más complejos, como micro y macro algas, crustáceos, moluscos y peces. En el caso peruano, actualmente, se crían trucha, tilapia, langostinos, conchas de abanico, especies amazónicas -como paiche, paco y gamitana-, así como diversas algas.

Los sistemas en la acuicultura

Los sistemas de cultivo son muy diversos. Estos pueden realizarse con agua de mar tanto en la costa como en alta mar, agua dulce o una mezcla de ambos. Se puede cultivar directamente en el medio acuático (sistema abierto) o en instalaciones bajo condiciones totalmente controladas (sistema cerrado). De acuerdo con este control, los cultivos pueden ser:

  • Extensivos: Con muy poca intervención del ser humano. Se da en programas de repoblamiento en lagunas, embalses o represas en beneficio de una comunidad o uso recreativo.
  • Semi extensivos: La intervención humana se limita a la siembra, complementando la dieta natural con algo de alimentación y manejo de nivel de aguas. Los animales pueden estar confinados pero la cantidad de ellos por metro cuadrado (densidad) es baja. Esta técnica es usada en acuicultura de subsistencia.
  • Intensivos: Se manejan todos los parámetros de vida del animal. La siembra se realiza en altas densidades, con dietas diseñadas por edades. Hay recambio continuo de agua con flujo mecánico y oxigenación, y las temperaturas se mantienen constantes. En algunos casos, se maneja el fotoperiodo e, incluso, hay reciclaje del agua. Esta técnica se da cuando existen altos costos por el uso del agua, hay fuerte competencia por el espacio y principalmente cuando se realiza producción industrial de semillas de cultivo (alevinos o larvas).
  • Semi intensivos: Los animales están confinados en grandes estructuras, como jaulas o estanques, en los cuales se maneja la densidad de siembra, alimentación artificial, recambio de agua que se complementa con aireación de esta. Es la más común de acuiculturas industriales.

Ahora, según la integración del ciclo de vida del organismo cultivado, el sistema de cultivo puede ser de ciclo cerrado, que va desde los reproductores y los alevines (peces bebés) que son mantenidos y engordados en una misma granja. También existen los de ciclo abierto, que compran los alevines y se centran en la etapa de engorde.

El éxito de la acuicultura

En los tres últimos decenios, la producción mundial de peces de cría se ha multiplicado por 12, con una tasa media anual de crecimiento superior al 8%, que la convierte en el sector de producción de alimentos que crece con más rapidez.

Según la FAO, los peces de acuicultura convierten en masa corporal la mayor parte de su alimentación respecto de los animales terrestres. Por ejemplo, la producción de un kilo de proteína de bovino requiere 61 kilos de alimento frente al porcino y el pescado que requieren 38 y 13 kilos, respectivamente.

Además, los sistemas de producción de animales acuáticos también dejan una menor huella de carbono por kilogramo de producto en comparación con otros sistemas de producción de animales terrestres. Las emisiones de nitrógeno y fósforo derivadas de los sistemas de producción acuícola son muy inferiores a las de los sistemas de producción de bovinos y porcinos.

Retos para la acuicultura peruana

Para la Sociedad Nacional de Pesquería, los retos para el desarrollo de la acuicultura en el Perú son tres: innovación, seguridad y relacionamiento con las comunidades.

La producción acuícola peruana se llegó a multiplicar por 10, al pasar de las 10 mil toneladas a las 100 mil toneladas en el periodo 2003 – 2013, gracias a un marco normativo promotor similar al que aún tienen las agroexportaciones. Por ello, la SNP ha planteado retornar a dicho régimen para que la acuicultura en el Perú pueda despegar.
 

La trucha en el Perú

La trucha Arco Iris (Oncorhynchus mykiss) es una de las especies de cultivo con mayor potencial de desarrollo en nuestro país, gracias al conocimiento de sus técnicas de cultivo, como son los estanques y las jaulas flotantes. Así, podemos aprovechar las bondades de nuestra geografía andina y del gran Lago Titicaca.

La Sociedad Nacional de Pesquería tiene entre sus asociados a las dos principales productoras de
trucha en el Perú: Peruvian Andean Trout y Piscifactorías de los Andes.

  • Producción anual

La producción de trucha en el Perú ha experimentado en los últimos 15 años un crecimiento explosivo de 2,000%, lo que significa tener una tasa de crecimiento anual del 24%. Actualmente se producen unas 52 mil toneladas al año (ver cuadro).

  • Oferta de productos

La oferta de las empresas adscritas a la SNP es muy variada y ofrecen al mercado presentaciones, como:

– Fresca refrigerada: Trucha entera; Trucha con cabeza, eviscerada, con espinazo y con espinas ventrales; y Trucha sin cabeza, eviscerada, sin espinazo y sin espinas ventrales.

– Congelada: Trucha con cabeza, eviscerada, con espinazo y con espinas ventrales; Trucha sin cabeza, eviscerada, sin espinazo y sin espinas ventrales; Filetes con piel y sin espinas; y Medallones con piel y sin espinas.

– Ahumada: Filetes de trucha ahumada sin piel y sin espinas.

  • Mercados de destino

Del total producido solo se exportan unas 2,570 toneladas de productos elaborados en base a la trucha. Los mercados a los que llega nuestra trucha son la Federación Rusa, Estados Unidos, Canadá, Japón y la Unión Europea.

  • Certificaciones de calidad

Para asegurar que los productos elaborados con nuestras truchas son de la mejor calidad y garantizar su inocuidad, las empresas piscicultoras buscan certificaciones que les ayuden en la gestión de la sanidad, inocuidad y calidad.

La primera certificación es el del Sistema de Análisis de Riesgos y Control de Puntos Críticos (HACCP, por sus siglas en inglés). Requisito de carácter mundial para todo producto hidrobiológico y requisito para habilitar una planta de proceso y permitir la exportación de sus productos.

Al asegurar el HACCP, es necesario mantener las Buenas Practicas Acuícolas y de Manufactura (BPA y BPM), por lo que nuestras empresas también certifican en:

– International Food Standard (IFS)
– Global G.A.P.
– British Retail Consortium (BRC)

El hecho de mantener este tipo de certificaciones permite solicitar el Best Aquaculture Practices (BAP), el cual certifica que la empresa tiene una correcta gestión de sus BPA, sus BPM, aplica el HACCP, tiene un compromiso con el cuidado de su entorno y tiene políticas de Responsabilidad Social con sus trabajadores y las comunidades cercanas a sus unidades operativas.