APRO SUR: Una historia que vale recordar: La alianza entre las empresas y la pesca artesanal en la zona sur

El trabajo de la Asociación de Productores de Harina y Aceite de Pescado del Sur (Apro Sur) empieza en 2003, como una iniciativa de Ricardo Bernales, director de la pesquera Diamante y actual primer vicepresidente de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP).

Institución que acoge su propuesta para crear una alianza entre las empresas pesqueras y la pesca artesanal en el sur del país.

“La pesca industrial no podía pescar dentro de las primeras cinco millas, que era exclusiva para la artesanal. Esta medida era válida para la zona norte-centro, pero en la zona sur –debido a la existencia de un talud– la profundidad del mar era mucho mayor, lo que evita que las faenas de las empresas pesqueras afecten a la pesca artesanal”, explica Ricardo Bernales, entonces presidente de Apro Sur (hoy Apro Ilo).

En este contexto, las empresas agrupadas en Apro Sur ofrecieron a los trabajadores artesanales de Tacna, Moquegua y Arequipa la posibilidad de compensarlos económicamente, a través de un fondo (Fondempasur) a cambio de permitir la pesca industrial dentro de las cinco millas. Este acuerdo se concreta con el Decreto Supremo N° 037-2003, del Ministerio de la Producción, el cual crea el Régimen Especial de Pesca de Anchoveta en la Zona Sur con Ventanas de Penetración.

Nuevo impulso
Luego, con el apoyo de la Federación de Pescadores Artesanales (FEPAR) de Tacna, que estaba a favor del régimen especial, se consiguió un nuevo dispositivo (Decreto Supremo N° 008-2005-Produce), en el que se estableció una nueva zona de pesca de 70 km de largo establecida a partir del Paralelo 18 hacia la frontera con Chile, con lo cual se creó un segundo fondo Fondempasur.

En abril de 2005, Apro Sur entregó a cada uno de los gobiernos regionales (Arequipa, Moquegua y Tacna) un cheque de S/ 156 mil provenientes de la liquidación del primer Fondempasur, creado en 2003.

Con el dinero se compraron diversos bienes y equipos orientados al fortalecimiento institucional, así como a la tecnificación y modernización de la pesca artesanal de Moquegua y Tacna. “El Gobierno de la Región Arequipa decidió no participar de este fondo, a pesar de que los artesanales arequipeños veían con envidia cómo sus colegas de Moquegua y Tacna se beneficiaban con los aportes”, recuerda Bernales.

En 2008 –durante la gestión de Rafael Rey en Produce– se expide un nuevo dispositivo (Decreto Supremo N° 001-2008) que restablece el régimen especial de pesca para la Zona Sur. De este modo, el fondo para los pescadores artesanales pasa a llamarse Prosur, cuyos recursos deberían ser entregados directamente a los beneficiarios.

En tanto, con el segundo Fondempasur se destinó poco más de S/ 560 mil a los pescadores artesanales de Tacna, ubicados desde Vila Vila hasta la frontera sur, con la finalidad de construir sus primeras 50 casas prefabricadas de madera y adquirir 28 computadoras y 24 motos para el transporte de los pescadores artesanales denominados “Saltamocheros”, que se entregaron entre setiembre y octubre del 2008.

Además de dichos recursos, el impacto económico alcanzado desde febrero de 2005 fue una descarga de 650 mil toneladas de anchoveta, una producción de 151 mil toneladas de harina de pescado y exportaciones por más de US$134 millones en dicha materia prima. (Febrero 2016)