Contra vientos y mareas

Cayetana Aljovín
Presidenta SNP
Diario Gestión

Cada inicio de año genera importantes desafíos en términos políticos y económicos para un país, y este 2020 no es la excepción para el Perú. Frente a ello, el sector pesquero no es ajeno, ya que deberá adecuarse y reaccionar oportunamente a la alta variabilidad ambiental del mar, lo que incide directamente en su desempeño económico. En ese sentido, consideramos importante que antes de señalar las metas que nos hemos impuesto para los próximos 12 meses, hagamos un balance del año que pasó.

Así tenemos que mientras en el 2018 los desembarques totales de anchoveta sumaron 7.1 millones de toneladas (TM), en el 2019, solo se alcanzaron 4.7 millones de TM, lo que significó una caída de 34.1%. Ello debido a que en la actual segunda temporada de pesca se ha registrado un abrupto calentamiento del mar, el cual se ha magnificado por el debilitamiento de los vientos del sur. Esta situación ha originado que el recurso se profundice y se disperse, complicando su captura por parte de los barcos, y obligando a una suspensión de las actividades pesqueras en casi la totalidad de la zona centro norte.

Asimismo, en la región sur, los desembarques de anchoveta en el 2019 han sido tan solo del 20% de la cuota asignada. Así, de una cuota de 1 millón de TM, solo se ha podido capturar algo más de 200 mil TM. Ello, debido a que en esta zona por sus características geográficas, el recurso se encuentra en las primeras millas, donde los barcos no están autorizados a trabajar. El escenario antes descrito ha significado que en el 2019, el PBI pesquero solo alcance los S/ 7,100 millones, es decir, el 1% del PBI nacional cuando en años anteriores este representó el 1.3%.

Así, para el 2020 nos hemos puesto por objetivo seguir trabajando en la reducción de las cargas regulatorias, que en la actualidad son más fuertes que la de los países de la OCDE y de Chile. Además, seguiremos impulsando el sistema de cuotas para otras pesquerías y lograr que el Perú, que tiene todas las condiciones, pueda convertirse en una potencia atunera. Respecto a lo último, reiteramos la necesidad de trabajar un esquema de reintegro del ISC al combustible que utilizan estos barcos y así se logre el despegue esperado de esta industria que es muy intensiva en mano de obra. Habría que recordar que los dogmas no generan ni empleo ni crecimiento económico.

Por otro lado, trabajaremos para reactivar el aprovechamiento de la biomasa de la anchoveta existente en el sur del Perú, con la apertura de algunas franjas para que la industria pesquera pueda capturar el recurso. Según información de Chile, en 2018 ellos capturaron 785,000 TM de anchoveta en esta zona, mientras que el Perú solo pescó 234,000 TM. Cabe recordar que en el periodo 2008, cuando estaba vigente el Régimen Especial de Pesca, Perú tenía capturas de 870,000 TM, mientras que las de Chile solo llegaban a 705,000 TM.

Asimismo, será crucial este 2020 defender la soberanía del Perú ante la OROP en el aprovechamiento del jurel en las 200 millas. Respaldamos al Ejecutivo en este tema, pues creemos que si hay disponibilidad se debe abastecer al mercado local con este recurso que es altamente nutritivo y accesible al bolsillo de los peruanos y peruanas. Finalmente -y no por ello menos importante-, este año trabajaremos en la ampliación y fortalecimiento de nuestro programa Armada de Hierro para luchar contra la anemia infantil en zonas pesqueras; además de continuar con nuestras iniciativas de sustentabilidad como Salvamares, Aprocompost y Economía Circular. Sin lugar a dudas, un año de muchos retos y desafíos, al cual haremos frente a pesar de los vientos y mareas.