Derogar los decretos antipesqueros

Han fracasado en su propósito de promover la pesca para consumo humano

Lima, 09 de agosto de 2016.- En una reciente entrevista el titular del Ministerio de la Producción, Bruno Giufra indicó que se revisarán los decretos que restringen la zona de pesca para la flota industrial. El ministro Giufra hace referencia a los decretos DS 005-2012 y —sobre todo— DS 011-2013, emitidos entre el 2012 y el 2013. Vale recordar que el DS 011-2013 se encuentra suspendido debido a una medida cautelar otorgada por la Cuarta Sala Civil de Lima. “Yo no tengo la impresión de que este decreto haya funcionado para lo que se quería. Creo que hay un espacio para revisarlo” indicó el ministro Giufra.

No obstante, es bueno recordar que todo indica que los decretos antipesqueros no han funcionado según el objetivo que perseguían, que era “promover la pesca de anchoveta para consumo humano”. El ministro debe saber que estos decretos deben ser derogados, ya que imposibilitan que la pesca industrial se convierta en un motor de crecimiento de la economía nacional. Las continuas y desafortunadas decisiones de la pasada gestión ministerial han colocado barreras que impiden desarrollar el enorme potencial de la pesca industrial y de la producción de la harina de pescado en el Perú.

Primero, el sector pesquero industrial tuvo que lidiar con el Decreto Supremo DS 005-2012, que prohibía la pesca industrial antes de la milla diez en el litoral centro norte, y de la cinco en el sur. El decreto, como luego se conoció, ¡no tuvo ¡ningún sustento técnico! No obstante, la razón fundamental por la que Produce derogó el decreto en mención fue porque nunca se promovió la pesca de anchoveta para consumo humano. Al contrario, este tipo de pesca retrocedió: en el 2011 se extrajeron 125,000 toneladas y en el 2014 solo 40,000 toneladas, pese a que se multiplicó la flota de embarcaciones menores dedicadas a esa actividad. ¿Hay razón entonces para mantener el DS 011-2013, que es muy parecido al anterior? Todo indica que ninguna.

La medida fue lesiva para el sector pesquero. Las consecuencias de aquella perjudicial norma fueron que las exportaciones de harina y aceite de pescado cayeron en unos 1,000 millones de dólares anuales. Y el 2014 se produjo la mayor caída de la pesca industrial de los últimos quince años, al extraerse solo 2.2 millones de toneladas de anchoveta en todo el año.

En otra parte de la entrevista el titular de Producción señaló que se debería flexibilizar la norma ante los fenómenos climatológicos “El gran problema es que cuando hay un fenómeno de El Niño, el mar se calienta, la anchoveta se va de la costa, ¿y qué hacemos? La flota industrial no puede pescar”. Las palabras del ministro demuestran que existe la voluntad para que desde el Estado se mejore la competitividad del sector pesquero, y también que se está marcando una clara diferencia con respecto a la anterior gestión ministerial, dominada por una parte del ecologismo ambiental. Al respecto, debemos indicar que el ecologismo radical criticó la apertura de la exitosa primera temporada de pesca en el centro y norte del país porque, supuestamente, se ponía “en riesgo” la biomasa de la anchoveta, debido a que solo habría 4.7 millones de toneladas.

Fuente: El Montonero