Monitoreo del Ecosistema marino es fundamental para enfrentar cambio climático

Conclusiones de la última Conferencia de Sostenibilidad Marina organizada por la SNP, apuntan a fortalecer el conocimiento científico del ecosistema.

Lima, 14 de diciembre 2020.- El mar peruano es muy productivo y nuestro ecosistema es uno de los cuatro más importantes del mundo, no solo por la actividad pesquera sino también por la producción de oxígeno que permite mantener vivo todo el ecosistema. Así, el sector pesquero peruano, además de contribuir en forma importante con la seguridad alimentaria del mundo, es un actor clave en la reactivación económica del país, y es también el generador de miles puestos de trabajo de manera directa e indirecta.

Prestigiosos organismos internacionales como la FAO, el Banco Mundial, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entre otros; reconocen la buena gestión que viene realizando el Perú en el manejo pesquero, principalmente con la Anchoveta, especie que tiene una alta variabilidad y adaptación a los cambios en el ambiente.

En la última Conferencia de Sostenibilidad Marina del presente año, organizada por la Sociedad Nacional de Pesquería – SNP, Cayetana Aljovín señaló que “conocedores de la alta variabilidad de nuestro ecosistema marino y ante la amenaza del cambio climático, es necesario proteger nuestro ecosistema marino para garantizar los recursos a las futuras generaciones, por lo que es imprescindible una gestión sostenible del ecosistema marino y su biomasa para mantener su buena salud, así como el cuidado ambiental”.

Por su parte, el destacado científico francés Boris Dewitte dijo que “para entender mejor los procesos oceanográficos, es fundamental fortalecer la colaboración entre científicos y empresas pesqueras para mantener y desarrollar el sistema de observación del océano, mejorando la ciencia y las boyas ARGO permiten observar mucho más de cerca estas variables y las ocurrencias que van más allá de las anomalías en la temperatura del mar y del ambiente costero”.

Cabe destacar que, a raíz del fenómeno del niño de 1983, se instalaron las primeras boyas ARGO para analizar el comportamiento del mar, y a la fecha estos instrumentos autónomos de colección de datos oceanográficos permiten conocer con más detalle las variaciones meteorológicas y contribuyen a la toma de decisiones para la gestión del sector pesquero. A partir de la observación podemos mejorar estos comportamientos en beneficio de toda la población.

La investigadora Ivonne Montes, del Instituto Geofísico del Perú, sostuvo que “el monitoreo en un proceso de cambio climático es fundamental, especialmente en las zonas costeras que sufren un déficit de datos y la presencia de las boyas ARGO son una ventaja para analizar las características, detalles e información del mar y la recolección de datos que permiten un mejor manejo en la estrategia de mitigación y adaptación al cambio climático”.

El cambio climático plantea una grave amenaza para la vida en nuestros mares, incluidos los arrecifes de coral y la pesca, con impactos en los ecosistemas marinos, las economías y las sociedades, especialmente las más dependientes de los recursos naturales. El riesgo que representa el cambio climático puede reducirse gracias a la información científica que nos proporciona la data actualizada y la tecnología.