Nadie gana, todos pierden

Cayetana Aljovín
Presidenta SNP
Diario Correo

Esta semana, Produce prepublicó por tercera vez el proyecto de decreto que modifica al alza los derechos de pesca que paga la industria de anchoveta. Lo curioso de esta última entrega es que plantea un nuevo esquema sin que exista un sustento que lo justifique. Ello, sin duda, genera incertidumbre en el sector, a puertas de iniciar la primera temporada de pesca.

Este nuevo esquema muestra una actitud recaudador a ciega, pues a diferencia de las versiones anteriores, el cargo propuesto no estaría asociado a la generación de renta económica, sino al solo hecho de realizar la actividad de pesca.

Así, la industria pagará un nuevo derecho de pesca de 0.54% por TM, sin importar que se capturen 10 TM o 5 mlls. TM. Es decir, no se toma en cuenta si la industria tiene un año posi￾tivo o negativo en términos de ganancia.

Por otro lado, no vemos justificación respecto al nuevo monto por derecho de pesca, el cual se estaría más que duplicando. La única explicación podría radicar en que el Estado busca percibir por este concepto el 25% de la actividad, sin considerar que esta industria paga hoy más del 50% de su utilidad operativa al Estado. Desde el principio, la industria ha presentado sus costos auditados, pero el nuevo esquema utiliza costos operativos subvaluados, a fin de lograr el monto de derecho de pesca deseado.

Finalmente, tampoco resulta claro cuál es la finalidad de duplicar los derechos de pesca, que por ley deberían estar asociados a actividades de investigación, supervisión y vigilancia, y que son cubiertos por la propia industria a través de otras cargas.

En virtud de lo anterior, toca preguntarnos ¿quién gana, quién pierde? Lamentablemente, en este caso, perdemos todos: el Estado, los trabajadores, la comunidad y la industria.

Foto: Produce