Perdemos todos

Cayetana Aljovín
Presidenta SNP
Diario Correo

Para nadie es un secreto que una de las pocas entidades públicas de nuestro país con reconocimiento mundial ha sido por años el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), un organismo científico laureado por la FAO, el Banco Mundial, la Cepal y la OECD por el importante manejo sostenible realizado sobre la pesquería de anchoveta.

En las últimas semanas, esta institución ha sido cubierta con un preocupante y repentino manto de desconfianza, que afecta su reputación y prestigio. En ese sentido, desde la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) saludamos que se realicen todas las investigaciones que se estimen pertinentes, y confiamos en que estas permitirán dilucidar si hubo algún tipo de conducta irregular.

No obstante, consideramos que no se debe afectar la institucionalidad de Imarpe pues sin ella el trabajo del ente científico podría perder legitimidad. Así, queda claro que no nos oponemos a la mejora de las instituciones. Todo es perfectible. Sin embargo, nos preocupa que el Decreto de Urgencia que modifica la estructura de Imarpe, no solo sea inconstitucional sino que además no garantice la independencia, autonomía y solvencia técnica de esta institución.

Ello porque no contempla como, en otros organismos reguladores, los requisitos para acceder al cargo y además su estabilidad está sujeta a la confianza del gobernante de turno, con lo cual existe un componente político.

Así, no contar con un organismo independiente, podría implicar que el manejo de las pesquerías, esté sujeto a los intereses, ya sean estos de públicos o privados; con lo cual pierden los trabajadores, el erario público y las empresas.

Pierde el mar del Perú.