Rumbo a la certificación

Cayetana Aljovín
Presidenta SNP
Diario Correo

El cuidado del medio ambiente y los ecosistemas marinos ha dejado de ser un bonito discurso para convertirse en una realidad. En dicho escenario, muchas pesquerías a nivel mundial buscan demostrar que la actividad extractive que realizan responde a un ordenamiento y aprovechamiento sostenible de los recursos, a través de un proceso bastante exigente que resulta en el otorgamiento de una certificación.

Esta certificación resulta de vital importancia en momentos en que algunos, por intereses; y otros, por desconocimiento, terminan creando Mitos falsos respecto a la sostenibilidad del recurso anchoveta, que como venimos repitiendo presenta una biomasa estable desde hace más de 10 años.

Asimismo, en un mundo globalizado y exigente, estas certificaciones se van tornando también necesarias desde el punto de vista comercial, por lo que alcanzarlas se convierte en un elemento de competitividad.

Por ello, desde el año 2017, la pesquería de la anchoveta en el Perú, gracias a un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado, viene trabajando en base a un plan previamente definido en la mejora de sus procesos, y así cumplir con los exigentes estándares de certificación del Marine Stewardship Council (MSC).

A la fecha, este plan de mejoras ha alcanzado más del 70% de ejecución, habiendo logrado demostrar que el sistema de manejo de la anchoveta peruana toma en cuenta las necesidades del ecosistema, y se prevé que para finales del 2019 se completen las actividades pendientes. Nuestra meta es llegar al 2020 con la pesquería de anchoveta plenamente certificada para beneficio concreto de la sociedad.

Foto: Produce