Todos queremos comer pescado

Elmer Cuba
Socio Gerente de Macroconsult
Diario Gestión

He recibido un encargo de la SNP para realizar la evolución del precio del pescado en el Perú, a raíz de algunas afirmaciones sobre su encarecimiento. Se ha llegado a afirmar coloquialmente que “la pesca formal de anchoveta ha llevado a encarecer el cebiche y alejarlo de la mesa popular”.

Veamos la evidencia empírica. Entre el 2001 y 2012 el precio promedio de pescados y mariscos que reporta el INEI ha subido 14% en términos reales.

El precio más alto se observó en octubre del 2010, cuando fue casi 34% mayor que en el 2001. Desde ese pico, ha venido bajando hasta principios de este año.

¿Qué está detrás de este incremento? Por un lado, la demanda ha venido aumentando. -Los ingresos familiares han crecido en términos reales. Por ejemplo, en el periodo 2007-2012 han crecido en 21% (Enaho, INEI). Por otro lado, la oferta vale decir, los desembarques de pescado fresco ha fluctuado alrededor 364 mil toneladas métricas. Obviamente, existen años en los que se ha estado por encima y por debajo de esa media.

Al analizar qué arte del aumento tendencial de los precios se debe a factores de oferta o de demanda, se encuentra que es el incremento de la demanda, aproximada por el PBI mensual, que explica casi el 100% del incremento observado. Por otro lado, la volatilidad de los desembarques, con frecuencia mensual, explica las desviaciones del precio de los pescados con respecto a su tendencia observada en la década.

A manera de ejemplo, veámoslo ocurrido con cuatro pescados de mayor consumo en la canasta familiar, según el INEI. Entre el 2003 y 2012, es decir, la última década, el bonito (-12%), la cojinova (+23%), el jurel (+27%) y el tollo de leche (0%). En lo que va del 2013, el precio de los pescados viene incrementándose fuertemente. Entre enero y junio, casi 20% en términos reales.

Ello es reflejo del menos desembarque de pescado fresco, que viene cayendo en casi 20% en lo que va del año.

Según la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el consumo per cápita de pescado en el Perú es el más alto de América Latina (siendo el noveno país en PBI per cápita), con la excepción de Guyana.

Sin embargo, está por debajo de algunos países desarrollados o de altas preferencias por su consumo (China) o de abundancia relativa (Oceanía, Groenlandia, países escandinavos). Si queremos que aumente el consumo per cápita, debemos apostar por la acuicultura, las conservas y el congelado.

En resumen, los incrementos observados en la demanda a lo largo de los últimos 12 años explican el aumento observado en los precios de los pescados; mientras que la oferta ha permanecido relativamente estable y su volatilidad mensual explica los desvíos de los precios con respecto a su tendencia observada.