Tres medidas para promover el consumo de anchoveta

Elena Conterno
Presidenta SNP

El Presidente de la República expresó, en la inauguración de Mistura, su preocupación por la necesidad de promover un mayor consumo humano de anchoveta, la cual compartimos. Por ello proponemos tres medidas que podrían dar buenos resultados en el corto plazo:

1.- Fortalecer el control de la flota de menor escala: para evitar que lo que se pesca se siga desviando a actividades ilícitas, como bien lo han informado los medios de comunicación. La clave es controlar el desembarque en los puertos, de tal manera que solo pesquen anchoveta quienes tienen permiso para hacerlo, y hacer un seguimiento de lo pescado por esta flota, para garantizar que se destine a conservas, congelado o seco-salado.

También es básico que se verifique que las embarcaciones salgan a pescar con hielo, de lo contrario el producto se puede descomponer y resultar no apto para consumo humano.

2.- Incorporación de la anchoveta en Qaliwarma: como ha manifestado el Presidente, la anchoveta tiene inigualables propiedades nutritivas, su inclusión en Qaliwarma aceleraría el logro de resultados, sin embargo, este programa no incorpora de manera decidida a la anchoveta en las zonas de sierra y selva porque considera que es poco aceptada por la población. La difusión de su consumo, acompañada de recetas para hacerla más agradable a los paladares, especialmente entre las madres que preparan los alimentos en el programa, podría ser una buena opción.

3.- Fortalecer el programa A Comer Pescado: nuestro gremio podría aunar esfuerzos con el Estado para realizar campañas de sensibilización en las zonas del país donde exista oferta de anchoveta, para mostrar sus bondades y  difundir recetas fáciles que permitan la elaboración de alternativas que la hagan más atractiva. Los recursos públicos para esta propuesta existen, pues hasta la fecha sólo se ha ejecutado el 2% del presupuesto del programa A Comer Pescado (Consulta SIAF-MEF), cuyo monto asciende a S/. 17 millones para el 2013.

Estas medidas pueden revertir la preocupación estatal, que es totalmente comprensible considerando que en el primer semestre del 2013 la cantidad pescada para consumo humano se redujo en 12% respecto al mismo período del 2012.

Esta reducción se genera entre otros factores porque las embarcaciones artesanales y de menor escala, que deberían pescar para consumo humano, lamentablemente actúan sin control, y desvían ilegalmente la anchoveta a las plantas harineras. Cabe mencionar, en cambio, que la flota industrial solo tiene permiso para pescar anchoveta para harina y aceite, y lo hace respetando las vedas y con múltiples controles.

Así, como ha expuesto recientemente en el Congreso de la República el especialista de Oannes, Francisco Miranda, la flota de menor escala -que actúa sin ningún control- pesca entre 1,2 y 2 millones de toneladas, poniendo en riesgo la sostenibilidad del recurso.

Y ni siquiera las aproximadamente 120,000 toneladas que requiere la industria de consumo humano están llegando a las plantas. Existe como consecuencia un desabastecimiento de las plantas conserveras y de congelados, que no cuentan con materia prima suficiente, incluso algunas tienen que importar pescados similares para cumplir con contratos previamente pactados.